De nada sirve hablar del futuro del periodismo si no comprendemos el presente. Estas son las claves para comprender los caminos que debe tomar la industria de la información.

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¿Hacia dónde va el periodismo? Pocos lo sabemos, pero lo cierto es que hay muchos caminos que podemos transitar para dibujar el futuro de la profesión. Y es lo que intentaron dejar claro los más de veinte ponentes de diferentes países que participaron en la NewsImpact Summit de Madrid de 2016, el segundo capítulo de esta serie de eventos organizados por el European Journalism Centre (ECJ) y el Google News Lab. Aquí están las claves del futuro.

1) Datos, datos y datos

Los datos son la esencia del siglo XXI. Y en el periodismo parecen ser la clave para la supervivencia económica de las empresas (al conocer al milímetro a sus usuarios y poder acertar con la publicidad) y para realizar grandes historias (como ha demostrado Panamá). Los datos no son algo complejo, friki o moderno. “No hay ninguna razón para no usar los datos, son práctica constitutiva de la profesión”, afirmó Jacopo Ottaviani, de Journalism Grants. La cuestión es, ¿cómo lidiar con tantos datos como se producen en la actualidad? Una de las formas es con investigación colaborativa, como han demostrado el ICIJ y los medios participantes en la filtración de los papeles de Panamá. “La clave de lo que hacemos es la confianza entre periodistas. La confianza es la clave de la colaboración”, explicó Mar Cabra, quien quiso poner el acento en que tú, el periodista, no eres lo importante, lo es el proyecto, algo que requiere cambiar la forma en que muchos profesionales de la información se enfrentan al día a día. El periodista de datos “no es un superhéroe aislado, debe comprender las necesidades de la redacción”, añadió Cabra.

2) Cuenta lo mismo, pero hazlo de otra forma

¿Cuál es tu trabajo? En teoría, informar, contar la verdad. Pero en el siglo XXI no vale la verdad aséptica: hoy “los medios de comunicación son vehículos de generación de experiencias”, explicó Kiki Von Glinov, del Huffington Post. De ahí que algunas claves estén cambiando: ¿consideraría alguien un crimen para la profesión hacer del periodista que cuenta la noticia uno de los protagonistas? En la sala también hubo polémica, pero parece que uno de los caminos que siguen medios como The Guardian (sí, The Guardian) es ese: periodistas involucrados con la noticia. “Hablar en primera persona hace que los temas sean más humanos y que la gente se identifique con ellos”, explicaba Ruth Spencer, de la edición estadounidense del diario británico. “Es verdad que los formatos digitales pueden parecer frívolos, pero lo que importa es el tema editorial, lo que digas”, explica Juan Luis Sánchez, subdirector de elDiario.es. “El reto es encontrar nuevas maneras de contar las cosas”, explicó Nevine Mabro, de Channel 4. “Tienes que pensar en nuevos términos, aun cuando digas la misma noticia”.

El vídeo es esencial, pero emergen nuevas narrativas como el vídeo en 360 grados: es la era del periodismo inmersivo. “El mundo del periodismo no puede dejar que se le escape la realidad virtual”, explicó Thomas Seymat, de Euronews. Los vídeos en 360 grados ceden poder al usuario, lo que complica dirigir su atención hacia los elementos más importantes de la noticia. Pero hay que hacerlo porque, pese a que “el periodismo de inmersión es difícil y caro”, como afirmó Seymat, “va a ser el futuro”.

3) Facebook es tu amigo, te guste o no

Facebook es imprescindible, ya que la gente entra a tu medio a través de las redes sociales, no de la web del propio medio. La gente no ve la portada, ve lo que se tuitea. En elDiario.es la importancia editorial está en lo que tuitean 10 veces al día, no en lo que viene en portada porque la gente accede a los medios a través de los enlaces en redes sociales, no visitando directamente el medio, como explicó Juan Luis Sánchez.

El medio debe viralizar sus contenidos, moverlos por redes sociales. La mayoría de los internautas usan las redes sociales, algunos de los cuales sólo consumen contenidos a través de estas plataformas. Esa viralización será la clave para lograr aumentar la audiencia. “Es el lado emocional, no el informativo, el que lleva a una persona a compartir una noticia en redes sociales”, explicaba Ruth Spencer. “Cuantos más vídeos pongas, más ‘me gusta’ obtendrás en Facebook”, añadió Kiki. Si eso es lo que buscas…

4) Busca a tu audiencia usando su lenguaje

Se acabó tratar a todos por igual: el siglo XXI ha traído la diferenciación del público, la personalización, el nombre propio. “Si queréis llegar a gente joven, contratad a gente joven”, sugirió Gonzalo Pastor, de Vice España. “Todos los medios deberían contar con redactores millennials”, añadió Lucía Sánchez, de Verne. Estos dos medios han logrado atraer la atención de los jóvenes, a los que, pese a los mitos, les siguen interesando las noticias de verdad. “A la gente joven sí le interesan las noticias, pero quieren historias bien contadas”, explicó Pastor. “El mito del mundo digital es que la gente no quiere noticias serias”, explicaba Nevine Mabro.

5) No tengas miedo al futuro

“Los medios tienen que estar muy atentos al cambio, sin resistencia y sin miedo”, afirmó Fernando Berlín, fundador de Radiocable.com. Poco más que añadir, salvo que esos cambios van más rápido de lo que podemos asumir: “los periodistas queremos ir a una velocidad en cuanto a adopción de dispositivos que demanda el público pero no entiende la industria”, asumía Juan Luis Sánchez. Es el momento de abrir la mente, aceptar el cambio y aplicarlo de la mejor manera posible. Sin miedo al prueba-error. “Pasar a contar historias en formato digital es una batalla”, explicó Nevine. Pero debemos dar esa batalla. Y ganarla. “Hoy vivimos el mejor momento para el periodismo, pero el peor para las empresas”, explicó Vicent Partal, del ECJ. “La revolución que representó la web en el año 95 fue mucho menor que la que trajeron las redes sociales, pero estos inventos y herramientas al final tienen que estar al servicio del periodismo”. De ahí que sesiones como la NewsImpact Summit sean imprescindibles porque en ellas se puede conocer cómo marcha la adaptación de nuevas narrativas, nuevos formatos y nuevos dispositivos a algo tan antiguo como contar noticias. Sigamos informando, que es nuestro trabajo: si la historia es buena, el formato dará igual.